La pornografía en las aulas
Como docentes, creo muy necesario tratar temas incómodos, pues son en los que nos cuesta más actuar. Por eso quizás el título de esta entrada es bastante directo, pero me parecía interesante que lo fuera, para que quien lo lea sepa de primeras qué se va a encontrar. La pornografía es una realidad que se ha insertado en nuestras aulas de una forma muy veloz y difícil de frenar.
Al hablar de un tema así, solemos pensar en adolescentes, pero esto está muy alejado de la realidad que vivimos hoy. Muchos niños ya han consumido algún contenido de este tipo antes de los diez años, y hay que estar preparado como profesor para las consecuencias que pueda acarrear esto.
Haciendo una visita a mi colegio de primaria, me comentaron el caso de un niño que hacía comentarios extremadamente obscenos a compañeras, claramente alimentados por la pornografía. Cuando me contaron algunos episodios, me quedé completamente el blanco. En casi todas las situaciones tenia dudas sobre cuál sería la manera correcta de proceder.
Se me vino a la mente la charla que tuvimos durante el primer cuatrimestre en Didáctica e Innovación Curricular. Si os acordáis, tuvimos que resolver una especie de casos, aunque en su momento me pareció interesante, no lo vi tan necesario hasta que me enteré de esta situación en mi entorno.
En estos tiempos, es de extrema necesidad una educación afectivo-sexual desde temprana edad. Evidentemente, la información debe adaptarse al grupo de edad con el que se esté trabajando, pero es necesaria desde infantil. Para empezar, para conocer las partes del cuerpo y determinar cuáles son privadas, esencial para detectar cualquier tipo de abuso. Además, es fundamental para fomentar la autoestima.
Además, si tenemos en cuenta la edad precoz de visualización de pornografia se hace más necesaria esta educación. Si no se recibe información acerca de la sexualidad, los alumnos no tienen ningún elemento para comparar, y asumen la pornografía como una realidad. Aunque los niños vean series como Bluey, son conscientes de que los perros no andan sobre dos patas, y por supuesto no hablan. Esto es porque sí tienen referencias de perros en el mundo real.
Sin embargo, los niños no tienen referencias del sexo en la vida real si no pueden optar a una formación afectivo-sexual. De esta manera, cuando llegan a la adolescencia la única referencia que tienen es este contenido que dista mucho de la realidad. Por eso es necesario explicar que todo lo que pasa en la pornografía es ficción así como lograr que los alumnos desarrollen una visión crítica acerca de él.
Quien quiera puede dejar su opinión sobre este tema. ¿Creéis que es un problema importante, o esta sobredimensionado? ¿Qué consideráis una educación sexual óptima? ¿La educación sexual corrompe la infancia? ¿Por qué?
Estoy de acuerdo contigo Saray, sin embargo remarco la necesidad de adaptar el contenido de la educación afectivo- sexual a cada curso para no adelantar o exponer temas en edades no adecuadas a ello.
ResponderEliminarComo tú dices, creo que es realmente necesario como docentes tocar temas algo incómodos ya que estos son parte de una realidad que no sirve de nada enmascarar. Los niños buscan respuestas que, si no se les facilitan con claridad, las buscarán en sus amigos, en internet, en la pornografía... Me parece muy necesario recalcar nuestro papel y necesidad de involucrarnos.
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