La escuela se queda sin su principal cliente
En esta primera entrada quería concienciar sobre un tema de gran importancia en nuestro nicho de trabajo, la natalidad. Es un hecho que la pirámide poblacional se está convirtiendo en una urna. Hay un ensanchamiento en edades adultas medias debido al Babyboom, pero la parte inferior de la pirámide no es capaz de sostener esta realidad.
Este tema se me ha venido a la mente por una vivencia personal. Mi tía trabaja en un colegio concertado y sus ratios están por los suelos, en una clase de sexto de infantil, el próximo curso solo tendrá siete alumnos. La Xunta renovará el concierto a este colegio hasta el 2027, pero lo que pase después ya no está tan claro. Su trabajo peligra y no es la primera vez que le pasa a alguien de mi entorno, una amiga suya trabajaba en un colegio que quebró, en parte debido a la fata de alumnado.
Si el problema es tan grave ahora mismo, nuestra incorporación al mercado laboral no está asegurada. El sistema educativo no va a ser capaz de absorber a todos los estudiantes que hoy nos estamos formando para el ámbito de la docencia.
Además, tenemos que tener en cuenta que esto conllevaría seguro una desigualdad a nivel territorial. En zonas rurales con mucha caída demográfica muchas escuelas podrían llegar a desaparecer. Una solución menos drástica es agrupar en una misma aula edades muy dispares, que aunque en ciertos casos puede ser positivo, en general supone una complicación de organización y atención docente.
Totalmente Saray, es un tema que apenas se habla pero es al la vez muy alarmante para nuestro futuro docente y para nuestra futura sociedad
ResponderEliminar