¿Estamos cuidando al maestro?

 Me gustaría hablar sobre un tema más de actualidad: la huelga que han convocado las profesoras de infantil en Madrid. La verdad es que no he escuchado a toda la gente que me gustaría hablar de este tema. Cuando un sector como este manifiesta una mejora en sus condiciones laborales deberían ser más escuchados y atendidos en sus demandas 


La huelga es una protesta por parte de los trabajadores, que dejan de realizar sus servicios para reclamar mejoras o algún desacuerdo contra sus condiciones de trabajo. Para mi gusto, en España no se hacen demasiadas huelgas por cuestiones laborales. La última huelga General convocada por los sindicatos mayoritarios por motivos laborales fue en 2012, lo que sinceramente, me parece una vergüenza. 


En países como Francia, las huelgas generales son mucho más habituales, y eso se ve reflejado en sus condiciones laborales. Que conste que no estoy idealizando a este país, pues tiene otros muchos defectos en otras materias. Lo que no se puede negar, es que cuando se quiso subir la edad de jubilación la gente salió a las calles y protestó y por la presión del pueblo el gobierno cedió. En España, no tenemos tanta tradición de huelga, lo que creo que es un error. 




Esta huelga de las profesoras de infantil no debe reducirse únicamente a nuestro sector, debería sonar de manera nacional, ya que afecta a la educación y el bienestar de los niños de nuestro país. Por eso quiero dar voz a esta problemática y explicar las causas que han llevado a esta situación.


En primer lugar, hay una queja muy importante por el nivel de salarios, que en bastantes casos son muy cercanos al SMI. Esto debería ser un factor por el que todos los trabajadores españoles se sientan identificados, ya que la precariedad en los sueldos es una realidad a la que se enfrentan muchas personas en España. Aunque a veces se minusvalore, trabajar en infantil es muy duro y debería estar mejor recompensado, aunque una maestra tenga vocación, cambien necesita vivir.


Además, las ratios están por las nubes en educación en general, y esto afecta evidentemente a la etapa de infantil. No sé si habéis tratado con niños de 0 a 6 años, pero creo que está claro lo difícil que son hasta cosas básicas como mantenerlos con vida en una etapa en la que parecen querer quitársela cada cinco minutos. Las maestras de infantil están desbordadas y no pueden atender a las necesidades de todos estos niños de manera completa, haciendo la atención sea adecuada y segura. 





Mi hermana mismamente es maestra de infantil y corrobora esta situación. En su centro, están completamente sobrepasados y me atrevo a decir que la tienen prácticamente explotada. En el caso de mi hermana, ella imparte en la etapa de 3 a 6 años, que no es la de las manifestantes en Madrid. Sin embargo, quiero también hacer una reflexión sobre esta etapa. 


Las maestras de educación infantil (3-6 años) están también en una situación de precariedad laboral importante. Muchas veces, deben de realizar tareas que no les corresponden por su profesión. Son numerosos los casos de maestras que se ven obligadas a realizar cambios de pañales en 3 años, cuando esto debería ser competencia de un especialista. 


Todos estos problemas vienen ligados a la falta de personal y la sobrecarga de trabajo. También en las escuelas infantiles (0-3 años) a menudo estas profesoras asumen roles que no les competen. Debido a la falta de inversión en educación, las profesoras se están convirtiendo caso en las madres de su alumnado a tiempo completo, algo que como sociedad no deberíamos permitir. 


Además, se alza la voz por el tema de la burocracia, que es excesiva, en mi opinión en todas las etapas, y resta mucho tiempo de inversión para el trabajo. Esto es una problemática que se extrapola a absolutamente todas las etapas educativas. Las maestras pasan horas y horas llevando a cabo las programaciones generales y específicas además de numerosos informes para justificar cada una de las actividades que se harán en el aula. Evidentemente esto es necesario, pero creo que está mal enfocado. Se necesita una guía para que la administración sepa como se va a actuar en los centros, pero la práctica educativa es muy diferente a lo que se pone en un papel. Por ello, quizás los trámites burocráticos podrían ser más genéricos, dejando más flexibilidad a la hora de dar las clases.




Está claro que si las maestras trabajan con bajos recursos, aulas masificadas y pocos apoyos los cuidados no serán de calidad. Además, debido a las condiciones actuales, la mayor parte de las familias requieren de las escuelas infantiles para conciliar familia y mundo laboral. Por tanto, este es un problema que se acaba extrapolando a madres y padres, que a su vez llevarán a su sector laboral, contaminando a toda la población.


Por eso creo que esta huelga no se trata solo de condiciones de un sector laboral, creo que va mucho más allá. Es fundamental entender que todos debemos apoyar a este sector, porque la sociedad conforma una unidad, y todos nos vemos afectados inevitablemente. Se trata tomar conciencia de la importancia del cuidado de la infancia. Como sociedad, debemos priorizar el bienestar de las nuevas generaciones, que son el futuro y los que tomarán el relevo de lo que dejemos en tierra. Por eso os invito a pensar sobre la infancia que estamos dando a nuestros niños. 


Gracias por leer

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